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Escrito por Posgrados Empresas UDEP.

Desde hace 5 años, Marilú Avendaño está encargada de la gerencia general de la empresa de producción y distribución de alimentos SAC Vamys. En su recorrido por el mundo laboral ha hecho hincapié con regularidad en un tema que finalmente la llevó a ser parte de nuestro programa especializado: las finanzas operativas.

“Decidí llevar el programa especializado en Finanzas porque sentía que me faltaba reforzar conocimientos. El criterio que te brinda el pregrado suele desfasarse y, finalmente, si no te actualizas pierdes terreno frente aquellos profesionales que sí lo hacen”, comentó.

Avendaño también destacó la potencialidad que tiene el programa especializado para dotar a sus asistentes de herramientas financieras para analizar a detalle y gestionar, de manera mucho más determinante, las crisis que se puedan dar en el día a día en sus empresas. Además de la posibilidad de elaborar mejores diagnósticos que influyan en las decisiones y políticas de sus directivas.

“La verdad es que estoy satisfecha porque he aprendido a analizar de una manera más ‘fina’ el panorama comercial y a ver de una manera diferente a la empresa para la que trabajo. Esto es importante porque uno debe tener muy claro el papel que juega su organización en relación a las fuerzas del entorno para plantear interpretaciones financieras acertadas”, sostuvo.

Marilú Avendaño

De esta manera, destacó que el beneficio inmediato obtenido tras cursar las materias del programa especializado ha sido el crecimiento de su capacidad para resolver crisis. “Las clases como las de finanzas operativas me han ayudado a tener respuestas claras antes de que un problema financiero se vuelva insostenible”, acotó.

Asimismo, resaltó que uno de los casos que más le llamó la atención fue el de las compañías que quiebran por falta de liquidez, aún teniendo la rentabilidad necesaria para sobrevivir en el tiempo. Para ella, situaciones como estas son las que se exponen en el Programa, que a su vez da luz a sus causas, “que principalmente tienen raíz en la malas decisiones operativas como la de invertir sin mucha reflexión en maquinarias o carros”, explicó.

“El programa especializado, por tanto, es como un salvavidas en un mar lleno de adversidades que puede llegar a armonizar la proporción de los fondos propios de una compañía con los ajenos como lo son las deudas derivadas de los préstamos que esta hace”, ejemplificó, en tanto la utilidad de lo estudiado para su trabajo diario.

Pese a que le fue difícil compatibilizar su horario de trabajo con el de las clases, para Marilú, “ha valido la pena cada segundo” que estuvo allí. “El programa especializado ha logrado construir en mí un valor agregado, diferencial, que me permitirá ser visibilizada positivamente en el sector financiero hoy, y en el futuro”, manifestó.

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