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Escrito por Posgrados Empresas UDEP.

En un post anterior, Juan Manuel Huamancayo, docente del programa especializado en Gestión de la Innovación y Metodologías Ágiles, hizo una aproximación teórica al significado del Design Thinking. Pero, lejos de ser un mero concepto abstracto, acorde a Huamancayo, es posible implementar esta metodología de manera práctica en tan solo 5 pasos.

1. Aproximarse al cliente

El primer paso a seguir, acorde al docente, es comprender el comportamiento de los potenciales clientes hasta el punto de llegar a empatizar al cien por ciento con ellos. Indicó que, para cubrir las brechas que lo separan de él, debe iniciar diversos estudios e investigación de la realidad en la que se mueve.

“Muchas veces el empresario cree saber lo que quiere el cliente, cuando en realidad se encuentra muy lejos de él. Tener la iniciativa en este proceso suele ser clave a la hora de descubrir mejores oportunidades en el mercado”, apuntó.

2. Identificar necesidades

Luego, como segundo paso, señaló que es importante definir, a través de la información recabada por las investigaciones, cuáles son las reales necesidades del cliente potencial.“El desafío es darle coherencia a lo indagado y una organización que nos permita ver sus intereses en perspectiva, como si de un mapa se tratara”, comentó.

3. Definir un plan de acción

En el tercer paso, se debe establecer una estrategia en base a las distintas perspectivas profesionales que componen al equipo. Según indicó, para llevar esto a cabo, es necesario generar la mayor cantidad de soluciones y caminos que reten las reglas comunes de la oferta y la demanda.

“(Esto es) lo que frecuentemente se conoce en publicidad como brainstorming o lluvias ideas en español, pero con un elemento interdisciplinar y de innovación que caracteriza al design thinking ”, puntualizó.

5 pasos para lograr un exitoso proceso de design thinking

4. Crear un prototipo.

Una vez trazada la estrategia y las ideas alrededor de esta, en el cuarto paso, se prosigue a aplicarlas en la vida real mediante prototipos. Esto se hace representándolas mediante el uso de tecnología avanzada (softwares especializados o impresoras 3D) o formas más rudimentarias (maquetas). “De esta manera, se podrá visualizar el perfil del producto que no será el definitivo, pues solo es un ensayo en bruto del mismo”, acotó.

5. Validar resultados

El último paso, explicó, consiste en acercar los prototipos elaborados a los potenciales clientes y en base a su reacción ante estos validar resultados y registrarlos para las posibles configuraciones que finalmente nos lleven al producto final y definitivo.“Es un proceso de tira y jala que te permite hallar la mejor versión de lo planteado en el brainstorming. Siempre es variable, pero te ayuda a encontrar lo que estás buscando”, agregó.

Sobre su aplicación

Finalmente, Huamancayo afirmó que la aplicación de este proceso no es lineal y que puede ser abordado de manera libre y específica para cada caso. “En cualquier momento podrás ir hacia atrás o hacia adelante, saltando etapas sin ser consecutivo. La único que importa en este proceso será la capacidad de ser oportuno”, refirió. Por otro lado, aconsejó que este proceso debe tener el total apoyo de la organización para que sea aceptado y exitoso en el mercado.

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